Salto que Florece
"No hay florecimiento sin valentía"
La liebre no lo piensa dos veces. Salta. Confía en el latido invisible de la tierra bajo sus patas. En esa voz interior que sabe, antes que la mente, que es el momento.
Esta historia es para las mujeres que sienten el llamado de avanzar. Que no esperan tenerlo todo resuelto para moverse. Que entienden que la valentía no es la ausencia del miedo, es dar el paso mientras el miedo todavía está ahí.
Porque el florecimiento no le llega a quien espera el momento perfecto. Le llega a quien salta.
¿Cuál es el salto que llevas tiempo postergando?